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Vecinos del club nocturno del incidente del tiroteo descontentos con los niveles de ruido en el lugar


Pancartas de protesta. / JD

Vecinos de las inmediaciones expondrán sus quejas sobre el beach club Opium en una reunión con responsables del Ayuntamiento de Marbella

El club de playa Opium en Marbella vuelve a llamar la atención de las autoridades locales tras el tiroteo del 18 de julio en el que cuatro personas sufrieron heridas de bala. Ese incidente, en el que fueron detenidos tres clubbers, provocó el cierre del establecimiento mientras se realizaban las investigaciones policiales.

El cierre fue bien recibido por los vecinos que viven en las urbanizaciones Lindasol y El Real Panorama, que desde hace un tiempo se quejan de los ruidos del club. Pero ahora, la reapertura de Opium ha reavivado las protestas por el ruido.

“Nos está afectando física y mentalmente”, dijo Santiago Montero, un policía local jubilado que vive en la urbanización El Real Panorama. “Se ha convertido en una macrodiscoteca”, reclama y pide explicaciones al ayuntamiento sobre las inspecciones y expedientes de infracción llevados a cabo desde que empezó a funcionar.

Estas explicaciones se darán en los próximos días ya que los concejales de Industria y Seguridad Ciudadana, Félix Romero y José Eduardo Días, respectivamente, se reunirán con los vecinos afectados.

El club de playa Opium empezó con una licencia de restaurante sin música y este año se le concedió una licencia de auditorio. Montero dijo que con esta licencia se han legalizado los niveles de ruido por los que, asegura, hasta cinco vecinos están recibiendo tratamiento.

Entre los pedidos reiterados en numerosas ocasiones se encuentra el control del limitador de sonido. Fue precisamente por una irregularidad en este dispositivo lo que llevó al Consistorio a revocar la licencia de temporada del restaurante. Así lo ha confirmado el concejal de Industria,

Félix Romero confirmó recientemente que la licencia de restaurante de temporada del club había sido revocada luego de que una inspección de rutina encontrara irregularidades en el limitador de sonido (que ya había sido denunciado anteriormente).

Romero dijo que queda por aclarar si se trata de una manipulación o un mal funcionamiento del dispositivo limitador de sonido. En 2020 el club de playa Opium fue multado con 6.000 euros en relación a problemas con el limitador.

Montero también se queja de que el club no cumple nunca con el horario establecido de 15.00 a 24.00 horas. “Comienzan alrededor de las 12:45 y ponen música hasta las dos de la mañana”, dijo el policía retirado.


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