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La Audiencia Nacional investigará otras posibles cesiones de BBVA a expolicías


El excomisario José Manuel Villarejo, a su salida de la Audiencia Nacional por otro motivo en 2021./ episodio

El juez García-Castellón rechaza un recurso del banco contra indagar sobre «hechos nuevos» ajenos, según sus abogados, a la contratación de la empresa del comisario jubilado Villarejo

COLPISA Madrid

La Audiencia Nacional investigará finalmente otras posibles cesiones que el grupo financiero BBVA realizó a expolicías al considerar que podrían arrojar luz sobre posibles irregularidades y también confirmar vínculos con el polémico excomandante policial José Manuel Villarejo. Así lo ha decidido el juez de instrucción de este macrocaso, Manuel García-Castellón, tras desestimar un recurso de la entidad financiera contra indagar sobre «hechos nuevos» en este caso porque, según ellos, no tienen nada que ver con contratos realizado con el mencionado comisario jubilado.

Según los abogados del banco, esta ampliación de las investigaciones judiciales habría generado «indefensión» al investigar «a sus espaldas». Sin embargo, en un auto al que ha tenido acceso Europa Press, el citado magistrado responde que «no ha habido ninguna investigación secreta, sorpresiva o entre bastidores del recurrente». Por ello, mantiene su decisión de ampliar la investigación y realizar nuevas diligencias tras incorporar a la causa los hechos de la denominada pieza ‘Cocina’ y acusar tanto a la propia entidad financiera como a varios de sus empleados, todos ellos citados. declarar como investigado. durante todo el mes de octubre.

Estos «hechos nuevos» están relacionados con la contratación de Anbycol, empresa propiedad del expolicía Antonio Bonilla, quien fue identificado en la investigación judicial como uno de los colaboradores de Villarejo, por lo que también se sienta en el banquillo de los acusados ​​en el primer juicio. al comisionado para su negocio privado. Además, estos datos aparecen recogidos en dos oficios policiales, uno del 15 de abril de 2021 y otro de prórroga del 25 de abril de 2022, que reflejaría -según el propio banco- el contenido de un teléfono móvil de Bonilla.

Sin embargo, según el escrito de la entidad, al hallarse esta información, el juez «tenía dos opciones: investigar los hechos en la denominada pieza 7 (‘Cocina’) o deducir de ellos testimonios para que pudieran ser investigados en otra diligencia». o pieza. Pero no hizo ninguna de las dos cosas». En cambio, apunta, puso fin a la investigación de ‘Cocina’, por lo que BBVA entiende que de esta forma se cerraba el camino para investigar estos «hechos nuevos».

“Ni irregularidad ni menoscabo”

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 responde que, además de que no existe una investigación secreta, «ni se ha prolongado artificialmente una investigación ni se han acordado diligencias sorpresivas, sino que se ha estimado su práctica tan pronto como ha sido recibido el oficio final» y dentro del plazo. “No se aprecia ningún tipo de irregularidad, lesión o menoscabo, ni del derecho de defensa de la parte recurrente ni de las normas que rigen la ordenada tramitación del proceso”, insiste el magistrado.

García Castellón afirma que no se trata de «cualquier tipo de ilícito nuevo, desconocido y sobre el que no había ningún tipo de sospecha (…), sino que la preexistencia de una pieza específica separada sobre tales hechos pone de relieve que ya se ha tuvo conocimiento del sustrato fáctico que nos atañe, sin perjuicio de que sucesivos atestados policiales hayan perfilado y precisado las atribuciones delictivas”. «La causa es única» y «no se puede hacer ningún tipo de separación, ni establecer fronteras, ni operar de forma independiente», sostiene.

En todo caso, el banco esgrimió en su recurso que se trata de hechos que no guardan relación con la contratación de Villarejo. El único vínculo con la ‘pieza BBVA’ sería, a su juicio, «la mera circunstancia de que Antonio Bonilla fuera director de operaciones de esta empresa hace un tiempo», algo que considera insuficiente.

Por ello, los abogados de BBVA -que ya figuraba como imputado ante estos movimientos- denuncian que «siguen intentando mantener viva, por todos los medios, una instrucción que está sobradamente agotada». En esta pieza separada del denominado ‘caso Tándem’, el juez pone la lupa en los contratos del banco con Cenyt, el grupo empresarial de Villarejo, para «ejecutar» diferentes proyectos al menos entre 2004 y 2017, algunas obras por las que dijo La entidad habría pagado más de diez millones de euros.


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