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Francia vendió material militar a Rusia hasta 2020


El Ministerio de las Fuerzas Armadas confirmó, este lunes, las revelaciones del medio online «Disclose», según las cuales Francia siguió vendiendo material militar a Rusia tras la anexión de Crimea en 2014. Si estas ventas son perfectamente legales, el asunto ilustra una vez más la falta de transparencia de los procedimientos que supone validar estas exportaciones.

Es una revelación vergonzosa en medio de la invasión rusa de Ucrania y dado que los civiles han pagado un alto precio desde el comienzo del conflicto. Francia entregó equipo militar a Rusia tras la anexión de Crimea en 2014 hasta 2020, reveló el lunes 14 de marzo el medio online Disclose, que se basó en documentos clasificados como “confidencial-defensa” y fuentes abiertas.

Sin embargo, a partir del 1 de agosto de 2014, la Unión Europea impuso un embargo a la exportación de armas a Rusia como reacción a la guerra librada en Donbass y la anexión de Crimea. Pero según Disclose, François Hollande y luego Emmanuel Macron se aprovecharon de “una violación del embargo europeo”, este último no retroactivo.

Claramente, estas ventas son legales porque se basan en contratos anteriores a las sanciones europeas. “Francia ha permitido la ejecución de ciertos contratos firmados desde 2014 bajo la llamada cláusula del “abuelo” [les conditions de l’ancienne loi s’appliquent à ceux qui en bénéficiaient déjà, NDLR]. Un contrato concluido antes de la anexión de Crimea puede finalizar y las entregas de equipos comprados antes de julio de 2014 pueden continuar. Esta posibilidad está claramente prevista por el régimen de sanciones establecido contra Rusia en 2014”, justificó este lunes Hervé Grandjean, portavoz del Ministerio de las Fuerzas Armadas.


“El gobierno no niega nuestras revelaciones, pero al mismo tiempo no explica por qué mantuvo sus ventas de armas a Rusia mientras aviones rusos bombardeaban a civiles en Siria, que Rusia anexó Crimea en 2014 y que ahí estaba el riesgo de una escalada militar. ”, señala a France 24 la periodista Ariane Lavrilleux, coautora de la investigación.

Cámaras térmicas y sistemas de navegación

En 2015, el exjefe de Estado François Hollande canceló la venta de dos portahelicópteros Mistral a Moscú, presionado por los estadounidenses, pero sin poner fin a las discretas entregas de armas a Rusia.

Según Disclose, Francia ha seguido suministrando notablemente a Rusia cámaras térmicas para equipar los vehículos blindados que utiliza actualmente el ejército ruso en la guerra de Ucrania, pero también sistemas de navegación y detectores de infrarrojos para aviones de combate y helicópteros.

“Este equipo instalado en helicópteros de combate, bombarderos, tanques, se utiliza hoy contra civiles en el conflicto de Ucrania”, asegura Ariane Lavrilleux. Según el periodista de investigación, Francia está en contradicción con la posición común europea de 2008 que compromete a los países miembros a “no exportar armamento si esto corre el riesgo de agravar o prolongar un conflicto”.

“Nunca es agradable saber que nuestros equipos pueden usarse en zonas de guerra”, reconoce el diputado LREM Jacques Maire, acompañado por France 24. “Sin embargo, Francia respeta el estado de derecho y las sanciones decididas a nivel europeo e internacional. Sin embargo, si este contrato no está en contradicción con estas sanciones, debe cumplirse”, considera este especialista en temas de defensa, autor de un informe parlamentario sobre el control de las exportaciones de armas.

>> Informe 2021 sobre las ventas de armas en Francia: un expediente más sensible que nunca

En total, se informa que Francia ha emitido al menos 76 licencias de exportación de material bélico a Rusia desde 2015 por un monto total de 152 millones de euros, principalmente en beneficio de Safran y Thalès, dos pilares de la industria armamentista francesa, de los cuales el El Estado francés es el principal accionista.

Sin embargo, estas exportaciones de armas a Rusia han disminuido significativamente a lo largo de los años. De 80 millones de euros en 2014, el importe de las entregas de equipos pasó a 5,5 millones en 2018 y a solo 300.000 euros en 2020, según el informe del Ministerio de las Fuerzas Armadas que entrega cada año a los parlamentarios. Por el contrario, las ventas de armas a Ucrania se han disparado de cero en 2015 a 97 millones de euros en 2020, informa el diario Le Monde.

Transparente pero no demasiado.

La industria armamentista francesa es criticada regularmente por su apoyo a regímenes acusados ​​de violar los derechos humanos como Arabia Saudita y Egipto, uno de los principales clientes de Francia.

Si bien se refieren, esta vez, solo a un pequeño volumen de material militar, estas nuevas revelaciones demuestran la ausencia de debate público y la opacidad de los procedimientos que se supone deben validar estas exportaciones.

En Francia, el control de la venta de armas sigue siendo prerrogativa del ejecutivo a través de la comisión interministerial para el estudio de las exportaciones de material bélico (CIEEMG), que reúne a varios representantes de los ministerios de Defensa, Asuntos Exteriores, Economía y Servicios de Inteligencia, bajo la autoridad del Primer Ministro. Las deliberaciones de esta comisión son secretas y es imposible saber por qué rechazó o dio su consentimiento a ciertas entregas de armas.

Por su parte, el control de las Cortes Generales se limita a la mínima parte, debiendo conformarse los diputados con un informe anual remitido por el Ministerio de las Fuerzas Armadas. Este último enumera los contratos firmados, el monto de las transacciones por país, las licencias emitidas, pero guarda silencio sobre el tipo de equipo entregado. “Es una elección política que no se explica ni a los diputados ni a los ciudadanos”, asegura Ariane Lavrilleux.

“¿Ocultamos a la población francesa que vendimos armas a Rusia hasta 2020? La respuesta es no», dice Jacques Maire. «Por otro lado, ¿podemos hacerlo mejor en términos de participación y control parlamentario? La respuesta es sí y el gobierno ha accedido a dar a los parlamentarios esta posibilidad».

De hecho, el primer ministro, Jean Castex, publicó el año pasado un decreto que allana el camino para la creación de una comisión dedicada al control de las ventas de armas. Pero este nuevo organismo, que debía publicar este año un contrainforme al del Ministerio de las Fuerzas Armadas, todavía no ha visto la luz.

“Era un período en el que era necesario gestionar la pandemia y muchas otras cosas y esta cuestión no se consideraba una prioridad”, lamenta Jacques Maire. “Pero la oferta del Gobierno está ahí y ahora le toca al Parlamento abrir este proyecto en la nueva legislatura”.




France 24

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